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domingo, 29 de julio de 2012

San Telmo apuesta a la reconversión de conventillos en hoteles boutique

Los viejos caserones del siglo XIX se transforman en una alternativa para turistas que buscan escapar de la impersonalidad de las grandes cadenas hoteleras internacionales.


Las paredes y estructuras edilicias de los viejos caserones de San Telmo fueron testigos únicos del desarrollo y crecimiento de la Ciudad a mediados del siglo XIX. Bajo el techo de esas mansiones se albergaron familias de la alta sociedad porteña. Muchos de estos edificios tenían pisos superiores y dos o tres patios centrales rodeados de varias habitaciones. Con los años, y de la mano de situaciones particulares como la epidemia de fiebre amarilla en 1871, muchas de estas casas quedaron abandonadas, y fueron ocupadas por las primeras oleadas de inmigrantes. Nacían así los primeros complejos habitacionales que se denominaron conventillos.

sábado, 12 de mayo de 2012

El conventillo boutique

Un gran edificio antiguo, una idea y un claro concepto arquitectónico dieron como resultado un hotel con una síntesis armoniosa de glamour, tradición y habitabilidad.


Cuando el arquitecto Lucio Neumann descubrió este antiguo edificio con pasado de conventillo, ubicado en la calle Chacabuco 748, no dudó en encarar su adquisición y su remodelación. Hoy es el hotel boutique Patios de San Telmo, y aún conserva esa esencia. El inmueble, de tres plantas, sobre un lote de 14 m x 63 m, se encontraba en malas condiciones. 

En los años veinte se había modificado el cuerpo del frente y construido la fachada ecléctica que luce hoy, y en los patios se fueron agregando construcciones precarias. Un relevamiento minucioso determinó su aptitud para incorporar elementos nuevos. Se conservaron las plantas originales, pero se eliminaron los baños públicos y se construyeron cuatro habitaciones más. 

La cocina, la sala de máquinas y los baños fueron ubicados en un espacio que se logró mediante una excavación y submuración bajo el primer cuerpo y el patio. Terminada la etapa de recuperación, se encaró la consolidación estructural. Los antiguos entrepisos de vigas de quebracho –trabajadas con hacha y azuela– y ladrillos de plano se reciclaron utilizando soportes metálicos. En el cuerpo del frente, sobre el lobby y el restaurante, la planta se ubicó sobre estos antiguos entrepisos, y en la selección de materiales nuevos predominaron aquellos que, ya presentes en el edificio original, aún forman parte del repertorio de la construcción contemporánea, como perfiles de hierro, baldosas calcáreas y madera en machimbre, que contribuyeron a conservar el aura de lo antiguo.

Fuente: Perfil

Link: http://www.perfil.com/ediciones/2012/5/edicion_675/contenidos/noticia_0002.html