Los feriantes pueden ocupar las veredas entre la Plaza de Mayo y la calle Chile los domingos entre las 9 y las 20. Pero los puestos llegan mucho más allá, hasta la avenida San Juan. En un intento de limitar la venta ilegal y ordenar el caos, el Ministerio de Espacio Público comenzó a censar a los manteros que se instalan en las cinco cuadras excedentes, para reubicarlos. Los puesteros se resisten a abandonar el lugar.

