jueves, 13 de junio de 2013

Los secretos de la milanesa perfecta

El cocinero de uno de los restaurantes más emblemáticos de Buenos Aires nos enseña a mejorar y disfrutar el gran clásico argentino


Pocas personas más autorizadas para compartir consejos sobre cómo preparar la milanesa perfecta como Enrique Gil, cocinero de Manolo, uno de los restaurantes más famosos de Buenos Aires, con casi 25 años en San Telmo. "Aquí las milanesas son una institución. Se preparan clásicas, napolitanas, y hasta se ofrece la milanesa Gran Manolo, con un toque de huevo y aceitunas", se entusiasma.

jueves, 9 de mayo de 2013

"Acá convivían objetos del siglo XVI con las pantuflas de Perón"

La periodista, investigadora y ensayista respondió a las críticas que generó su designación y señaló la necesidad de "reformular el guión museográfico íntegro del relato de nuestra historia a partir de los pueblos originarios".


El nombramiento de la investigadora Araceli Bellotta –vicepresidenta del Instituto de Revisionismo Histórico Manuel Dorrego– al frente del Museo Histórico Nacional (MHN)suscitó malestar y reclamos por parte de un sector de investigadores e intelectuales. En una declaración firmada por más de 200 historiadores, arqueólogos, antropólogos, científicos sociales, trabajadores de museos, conservadores y diseñadores, se expresó la preocupación por que el MHN "quede al servicio de un discurso único sobre el pasado". Se reclamó también por una política que someta la dirección de los museos e instituciones dedicadas a la conservación de patrimonio a concursos públicos. 


Consultada por Tiempo Argentino, la funcionaria respondió a las críticas diciendo que es facultad del Poder Ejecutivo nombrar en estos cargos a quienes se consideren idóneos –en su caso viene de dirigir el Complejo Museológico Enrique Udaondo– y esgrime, respecto del trabajo del saliente José Antonio Pérez Gollán, que se encontró con un MHN "sin guión historiográfico" en donde convivían "objetos del siglo XVI con las pantuflas de Perón".

lunes, 6 de mayo de 2013

Raíces danesas en plena Ciudad

La comunidad dinamarquesa tiene su propia Iglesia. Un edificio de 82 años lleno de historias.


Su ubicación no es una casualidad. Igual que otros templos de comunidades nórdicas, la cercanía con el puerto tiene su razón. Es que esos edificios solían ser refugio para los marineros que llegaban a Buenos Aires y buscaban asistencia no sólo espiritual. Por eso, después de estar algunos años usando un salón en la avenida Paseo Colón al 1100, la comunidad dinamarquesa de Buenos Aires decidió tener su propia iglesia. Así, en mayo de 1929 compraron el terreno; en agosto de 1930 colocaron la piedra fundamental y el 10 de mayo de 1931 inauguraron ese edificio que el viernes próximo, en Carlos Calvo 257 y sobre la vieja barranca del bajo porteño, cumplirá 82 años.

Su denominación en idioma original es Dansk Kirke, pero aquí se la conoce simplemente como Iglesia Dinamarquesa o Danesa. En su momento, el terreno costó poco más de $ 30.000 y el adelanto (unos 10.000) se había juntado con el esfuerzo de muchos que, con donaciones, rifas y kermeses, sumaron billete tras billete. Ya había pasado una década de la llegada del primer pastor y la comunidad de residentes daneses en Buenos Aires iba en aumento, algo que también se registraba desde años anteriores en otros lugares como Necochea, Tandil y Tres Arroyos.

viernes, 12 de abril de 2013

Reseña del libro: Fantásticas historias de San Telmo

Durante el año 2013 el escritor Pastor Ulises Barreiro estará haciendo una serie de presentaciones de su nueva literaria, Fantásticas historias de San Telmo, (formado por 3 cuentos cortos fantásticos) que se editó en el Estado Plurinacional de Bolivia, (a través de Editorial Ártico+ de Santa Cruz de la Sierra) y en Argentina a través de Editorial Aguirre (Mendoza). El mismo es un interesante libro que nos hará viajar al místico barrio de San Telmo, un pintoresco y mágico lugar de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Reseña del libro Fantásticas historias de San Telmo


tapaEl libro comprende tres historias que confluyen en un mismo espacio físico pero distinto en lo temporal. El primer cuento se llama “Obtusa y la plaza Dorrego” y es protagonizado por un hombre singular, Obtusa, un vecino del barrio de San Telmo que duerme bajo un viejo árbol de la plaza Dorrego, tiene unos 30 años, quien por decisión propia abandonó todas las leyes del sistema y esto hace que en su día a día tenga vivencias simples como que coma de las sobras que le dan los dueños de los restaurantes y bebe algún vino de las monedas del turismo. La historia transcurre durante el mes de julio en la fría ciudad de Buenos Aires, en la cotidianeidad de la plaza, donde tangueros y cantantes brindan sus espectáculos a los transeúntes que por allí pasan. La historia se centra en Obtusa, quien va recorriendo las calles del barrio y se va encontrando con muchos amigos, entablando graciosas conversaciones que nos harán reír. El toque fantástico llega en el desenlace.

El segundo cuento, “21 de diciembre”, relata los últimos momentos de la vida de un joven inmigrante trabajador de nacionalidad argelina, Zineddin Rachem, quien vive en una pensión sobre la calle Perú. La tierra está por desaparecer, tal como lo anunció la civilización Maya y otras tantas originarias de antaño. La narración nos ofrece una perspectiva sobre el fin del mundo, desde el barrio de San Telmo. La historia se vuelve más que interesante si tenemos en cuenta que este año tendremos el 21 de diciembre tal cual anunciaron los Mayas. Sin duda el tiempo le dirá a este autor si lo escrito en su cuento se torna realidad o no.

Por último, tenemos al cuento “El conde Finochetto y Némesis” que trata de las vivencias de un grupo de jóvenes, estudiantes y gente trabajadora, que conviven con un misterioso personaje. Es interesante el escenario de la historia, un barrio en el cual el estudiante y el trabajador se encuentran, conviven y son a veces el mismo. Pero lo más interesante, el toque fantástico que da el autor, es la posible coexistencia del hombre con un ser extraterrestre pero de apariencia a priori como los humanos.